04 septiembre 2006

Comer I


Carne a la parrilla, pasta, pizza, empanadas, tortas y tartas.

Si uno es fanático de alguna de estas especialidades encuentra en Argentina un verdadero paraíso de variedad y calidad pero no conviene arriesgar el paladar tratando de encontrar la sutileza y matices de la muy variada y excelente gastronomía española. Como en España no se come y los argentinos que la han probado no lo olvidan.

Si uno llega pronto a esa conclusión y se dedica simplemente a degustar la oferta gastronómica de Buenos Aires se lleva muchas sorpresas. Las mas de las veces acompañadas de un servicio y amabilidad por sobre de la media, restaurantes originales, bonitos y acogedores en una desproporcionada abundancia, generosísimas raciones y un ambiente contagioso de restaurantes llenos hasta arriba.

Creo que el porteño es mas amante de reunirse para comer afuera que de esperar la perfección culinaria. Y eso es mas que suficiente si uno no es un talibán de la buena mesa y se conforma que le den bien o bastante bien de comer.

Si a lo anterior sumamos que hay mas de dos mil restaurantes en la capital, que los hay de todas clases, estilos y cocinas y que generalmente no defraudan, y que la gran calidad de la materia prima y el afán por superarse suplen con ímpetu las, a veces, monótonas cartas. Entonces creo que se puede afirmar que comer fuera en Buenos Aires es una experiencia muy entretenida e inagotable.

Luego, el turista se puede permitir el lujo de comer en las mejores mesas sin sacar del bolsillo mas de cuarenta euros como mucho por cabeza y con buen vino. En esos restaurantes sí se encuentra la alta cocina llevada por chefs extranjeros o formados afuera. En la televisión hay dos canales latinos donde solo cocinan y es una muestra de la pasión por todo lo que tenga que ver con las adoradas palabras gourmet y somelier. Tiendas de vinos se desparraman por los barrios pudientes y deslumbra observar la inquietante variedad de vinos argentinos.

Es la otra sorpresa pues no se parecen a los amados vinos españoles pero cuando uno descubre las claves del Malbec, que ha hecho famosos los vinos del país en el mundo, ya no lo puede olvidar.

Otro fenómeno interesante es la aparición en Internet de la guía Óleo (www.guiaoleo.com). Una sencilla y potente guía de restaurantes valorada y puntuada por la gente. Sin críticos especializados. Tiene ciertas incongruencias y por ello necesita de la experiencia para filtrarlas, sin embargo se ha convertido para bastante gente en la referencia para saber donde ir y que gastar.

En cualquier caso, cuando el estomago se vuelve nostálgico no tiene mas que recordar nombres como Bizkaia, Oviedo, Burzako o cualquier cantina gallega y dejarse llevar por generosas raciones de buen pescado.

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1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

"La excelente cocina española" adolece de cuidados para el estomago y a una buena digestion, dado que casi todo lo que se cocina en España ES FRITO, hubo quien dijo que si pudieran... freirian hasta la sopa ! Los argentinos son mas de cocinar al horno, a la parrilla o al asador. Hoy las dueñas de casa porteñas, no aconsejan las frituras, dado el alto tenor de gordura que conllevan y el cuidado del colesterol.

2/1/10 15:31  

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